De camino a la transdisciplinariedad

Ana F. Álvarez González.
Maestra especialista en PT y formadora de BS
Desde la primera vez que oí hablar del concepto de BS, me llamó la atención el tema de la globalidad, pero me costó aterrizarlo en la práctica. Me resultó más fácil comprobar la veracidad de esta realidad de vida y aprendizaje de las personas con pluridiscapacidad que llevarlo a mi tarea docente.
La observación continuada y la puesta en práctica de un sinfín de registros evidenciaron que las modificaciones que se producían en el desarrollo de mis alumnos estaban apoyadas en experiencias vitales y por tanto con un alto grado de significación para ellos. Supongo que a todos los que trabajamos en este ámbito se nos ha escuchado alguna vez expresar pensamientos como el siguiente, eso sí, con cierto tono de frustración:
– ¡Ay que ver!, llevamos tiempo procurando que aumenten los movimientos voluntarios del brazo y no hay manera, pero resulta que le pones por delante su plato de comida favorita y no sólo aparece el movimiento, sino que además es capaz de coordinarlo para dirigir la cuchara a la boca.
A la pregunta – ¿Qué es lo que ha cambiado? Desde BS se le da una respuesta clara: A la hora de la alimentación, con ese plato que le encanta, el alumno vive una experiencia significativa para él, que lleva implícitas todas las áreas del desarrollo (experimentar su cuerpo a través de posicionamiento ,el movimiento el contacto del adulto..; Percibir el olor de esa comida, el ruido del comedor que puede y debería anticipar una experiencia gratificante..; Comprender asociando el alimento a experiencias anteriores, identificándolo por alguna de sus cualidades…; Comunicarse a partir de la ejecución en común con el adulto de una acción como puede ser acompañar la mano de este con la cuchara cargada hasta su boca; Moverse , utilizando los movimientos de brazos, mano y cabeza para acceder al alimento, disminuyendo estereotipias…; Experimentar la relación con el otro cuando el adulto se convierte en facilitador de ese proceso de alimentación mientras se comparte la situación placentera con otros adultos y compañeros; Emocionarse con esa sensación de bienestar y placer que se obtiene del disfrute con ese alimento y el reconocimiento obtenido a partir de la escucha y la respuesta del entorno..).
El análisis de estas y otras observaciones llevó al equipo docente a plantearse la necesidad de cambiar los patrones de trabajo. Se constató que segmentar la intervención con el alumnado, incidiendo cada uno de los especialistas en aquello para lo que estaba más preparado y especializado, no terminaba de dar los resultados buscados. En esta intervención segmentada no quedaba claro que ocupaba el centro de la misma. Cada uno nos perdíamos en nuestros objetivos, eso sí con nuestro mejor empeño como docentes, y quedaban un poco apartadas las necesidades de la persona y sobre todo su forma de vivir la realidad.
Había que buscar y explorar nuevos caminos.
Si BS es un concepto 24 horas que estructura lo cotidiano, qué mejor que partir de esas acciones, presentes a diario en la vida de los alumnos, y convertirlas en ofertas en las que todos los profesionales implicados aplicásemos nuestros conocimientos para darle la configuración que la transforme en una experiencia global y significativa. Una vivencia facilitadora del aprendizaje y desarrollo del alumno.
Se trata de romper límites entre los profesionales. Aunar nuestros conocimientos y experiencias en función de un único fin que es atender las necesidades de la persona con diversidad funcional y facilitarle el encuentro consigo mismo y con el entorno.
Este cambio conlleva dificultades que hemos tenido que ir superando. En primer lugar, mi puesto de trabajo está en un centro de educación especial de carácter público, esto tiene su parte positiva pero también sus inconvenientes. El mayor de éstos últimos, desde mi perspectiva, es la continua movilidad del personal. Cada año son enviados al centro nuevos profesionales y salen otros tantos. Esto supone un hándicap para poder llevar a cabo un proyecto serio y continuado. Es difícil explicar a un profesional especialista en AL o fisioterapia, que además, en muchos casos es la primera vez que trabaja en centro específico, que en lugar de sacar al alumno a sesiones individualizadas de media hora dos veces por semana, se enfrente a un planteamiento transdisciplinar en el que su labor docente, compartida con el resto de profesionales del aula, va a ser desarrollada en ofertas significativas (las AVD, recreos, salidas al entorno, ofertas grupales… ).Es enfrentarlo a una propuesta educativa que, en la mayoría de los casos, poco o nada tienen que ver con lo que aprendió en su formación o experiencia laboral anterior y que nos obliga a empezar cada curso escolar con la presentación del concepto de BS, su aterrizaje en la práctica y, lo mas importante, aportar herramientas para favorecer un cambio de “mirada” a la persona con pluridiscapacidad.
Una vez superado este escollo y consensuado el diseño de intervención llega el momento de aterrizarlo en la práctica. Es entonces cuando cada uno de nosotros trata de poner sobre la mesa todo su conocimiento para poder dar forma a la oferta y ésto, que en principio es ya un gran avance, se puede volver en contra del planteamiento inicial. No se trata de hacer un sumatorio de objetivos de las diferentes disciplinas. El esfuerzo debe ir encaminado a cargar la oferta de contenido significativo referentes a todas las áreas del desarrollo. Es atravesar los límites de cada disciplina para crear una experiencia que atienda las demanda y necesidades de la persona. Un acompañamiento compartido donde todos los profesionales trabajamos de manera conjunta a la persona como una unidad.
Nuestros esfuerzos han culminado en una propuesta que estructura toda la jornada escolar. Ésta está dividida en ofertas individualizadas y cada una de ellas pretende ofrecer al alumno un contenido complejo que tenga en cuenta aspectos relacionados con su propia identidad corporal, la comunicación, las emociones y la interacción con el entorno como aparece reflejado en el siguiente ejemplo.

ALUMNO/A:……………………………………………………
Ritual de saludo: A su llegada al aula nos posicionaremos delante del alumno y a la altura de sus ojos y lo llamaremos por su nombre utilizando (baby talk). Una vez captemos su atención y de una respuesta empezaremos el saludo. A modo de juego repetiremos la acción mientras dure su atención. Entraremos en contacto en los hombros. Modelaremos los brazos empezando por el derecho y solicitaremos su saludo esperando con nuestra mano levantada a poca distancia de la suya hasta que acerque la suya. Una vez realice el movimiento de acercamiento entraremos en contacto con firmeza y le felicitaremos por ello.
Desvestido: Informaremos oralmente al alumno de la tarea a realizar y acompañaremos la verbalización de la acción con el desplazamiento con apoyo de sus manos sobre la superficie de la prenda de vestir. Pararemos varias veces la acción y esperaremos la aparición de movimientos voluntarios. A continuación, modelaremos el segmento corporal que queremos que movilice e iniciaremos el movimiento y esperaremos que el termine la acción. Si su respuesta es un movimiento contrario al buscado (estira el brazo), lo tomaremos como una propuesta de juego y la seguiremos haciéndole cosquillas para que lo doble y facilite la tarea de sacar la manga. Una vez sacada una manga le pediremos que se incline hacia adelante empujando ligeramente desde detrás de los hombros y esperando que el termine el movimiento. Repetiremos la acción con la otra manga.
Cambio de posicionamiento: Para salir del carro modelaremos las piernas y haremos percusiones con nuestras manos en las rodillas para mejorar la percepción de este segmento corporal y facilitarle la carga. A continuación, le pedimos que se incorpore con contacto en los hombros e iniciaremos el desplazamiento hacia adelante. Esperaremos hasta que incorpore la cabeza. Una vez incorporado en el carro, le facilitamos que rodee el cuello del adulto con sus brazos y lo trasladamos hasta sentarlo sobre nuestras piernas. Sentado sobre las piernas del adulto se trabajará el control de cabeza y tronco felicitándolo con abrazo y muestras de afecto, interrumpiendo la oferta en repetidas ocasiones para que él solicite la continuación. Se le anticipará el lugar al que vamos a trasladarlo mediante el tacto de la superficie o algún elemento del entorno que lo caracterice. Le daremos información a través de la vibración de las piernas y lo pondremos de pie sujeto por la cintura. Esperaremos unos segundos para garantizar que haga carga en las piernas y por último acompañaremos su bajada a la colchoneta pasando a posición de rodillas y desde ahí apoyar un brazo en la colchoneta y pasar a tumbado.

Cuadro 1
Esta oferta, junto con todas las demás que componen la rutina diaria de este alumno en concreto, está colgada en un tablero en el lugar más visible del aula. Es una oferta que repetiremos cada día hasta que el alumno haga suyo los aprendizajes propuestos y podamos plantear nuevos aprendizajes. Mientras tanto la tarea de acompañamiento en el saludo, será realizada por la tutora, la educadora, la fisioterapeuta o la logopeda dependiendo de la persona que en ese momento tenga planificada la atención del alumno.
Tras cada oferta, el especialista que la desarrolla cumplimenta un diario de observación que será la base de una evaluación posterior y el punto de partida para los cambios que se incluyan en la misma.
Hasta ahora hemos podido apreciar que esta forma de entender la atención a alumnado con pluridiscapacidad ha supuesto una evolución importante en varios aspectos:
• Aumento de la motivación y la participación en las ofertas del alumnado implicado
• Mejora significativa en aprendizajes funcionales.
• Aumento de la autoestima del alumnado que se manifiesta en un aumento de sus ganas de “hacer”.
• Anticipación de las ofertas y por tanto mejor comprensión de su rutina diaria.
• Mejora de la escucha por parte de los profesionales, más atentos a las necesidades y capacidades del alumno que a sus limitaciones.
• Aumento de la confianza de los profesionales en su tarea docente.
• Mejora del clima de convivencia y coordinación del equipo docente.
Somos conscientes de que apenas hemos empezado este camino y hay mucho que mejorar pero lo que ya nadie duda es que “como señala Von Foerster no existe un único punto de vista (disciplina), sino múltiples visiones de un mismo objeto, la realidad entonces puede ser vista como un prisma de múltiples caras o niveles de realidad”(Edgar Morin).